snow

sábado, 1 de octubre de 2011

Así como llegan, se van...

Me he sorprendido de esas personas que llegan de repente un día a tu vida, y hacen cosas que no han hecho por ti antes. Cuando eso sucede, me han dado ganas de pegarme a ella, y quedarme ahí para siempre, para hacerla feliz, para mostrarle que yo soy el poseedor del don para hacerla sonreír todos los días, pero también de repente te das cuenta que sus planes son muy diferentes a los tuyos, y lo único que te podría unir a ella es el sacrificio por parte de las dos personas, quizás sacrificio de sueños, o de lo que sea. Entonces puedes irte sin arriesgar nada, pues has escuchado a esa persona hablar de las personas que existen en su vida, y tener que luchar por subir un peldaño todos los días, ¿Es aburrido?.

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